El diario El Mercurio de Santiago publicó en su edición de hoy 23 de septiembre en la portada de su cuerpo nacional una nota sobre la intención del municipio para reparar y poner en valor el fuerte San Luis de Alba.

El alcalde Rolando Mitre afirmó al matutino que se va a “reactivar este proyecto, para que, por fin, se transforme en un nuevo polo de desarrollo turístico de la comuna”.

La publicación indica que “el alcalde confirmó así la continuación del proyecto que pretende restaurar por completo el antiguo fuerte San Luis de Alba de Cruces, que hace ocho años fue adquirido por el fisco para convertirlo en un atractivo patrimonial”.

“La obra consiste en el desmantelamiento de la casa del castellano y de la torre del fuerte, tareas fundamentales para finalizar la etapa de diseño del proyecto de restauración que comenzó en 2011 el Ministerio de Obras Públicas y del cual todavía no se conocen avances concretos. Tal desarme (obras previas a la restauración) se concretará a fines de octubre, luego que hace tres semanas el concejo de Mariquina aprobara una inversión de $18 millones para contratar a una empresa especializada en sitios patrimoniales”.

El texo añade además que “el San Luis de Alba de Cruces es una de las fortificaciones más antiguas de la Región de Los Ríos. Ubicado a unos 24 kilómetros de Valdivia, este lugar fue construido en 1647 como un emplazamiento estratégico a orillas del río Cruces —en lo que hoy es Mariquina— para defender las posiciones realistas de los ataques indígenas. “Además, en esa época los ríos eran las carreteras que unían todo y este fuerte fue súper importante para el traslado de alimentos y provisiones hacia la costa”, explicó el edil.

En 1966, la Universidad Austral de Chile reconstruyó el fuerte según sus planos originales, pero solo en 2009 fue declarado Monumento Nacional por el Estado.

El recinto salió al comercio fue puesto en venta por su propietario, un médico valdiviano, ante lo caro que era mantener el lugar. Ese año el Ministerio de Bienes Nacionales lo adquirió en US$ 35 mil.

Desde entonces el recinto evidencia notorios daños con el paso del tiempo y la humedad ha podrido gran parte de las construcciones de madera que había, hasta el punto de derrumbarlas, como la casa del castellano”,  indica la publicaicón.

El alcalde Mitre sostuvo además que la idea municipal es recuperar este espacio y convertirlo en un “atractivo” que ayude a desarrollar los emprendimientos turísticos de la comuna. “Por eso esperamos que luego del desarme, finalmente se concrete el diseño”, dijo.

Tras el desarme, se buscarán los recursos necesarios para la ejecución, que podría costar unos US$ 5,6 millones. “Sumando los meses de revisión, licitación y toma de razón, los primeros trabajos de restauración empezarían durante el segundo semestre del 2020, los que demorarían unos 2 años”, explican desde Obras Públicas.